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| En el linde entre la ciencia, la tecnología, la realidad y las posibilidades del futuro |
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Condiciones para la |
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| Recuperar a un organismo desaparecido, junto
con su identidad, significa ser capaz de reconstruir no sólo su cuerpo
sino también su mente. Sería
necesario reconstruir todo su organismo tal como estaba en algún momento
determinado de su vida, antes de su fallecimiento. Y sería igualmente
necesario reconstruir su memoria y todos los elementos constitutivos
de su identidad
tal como
estaban en aquel momento.
Es cierto que esta posibilidad aparece ante nuestros ojos como algo absolutamente inconcebible porque se necesitaría reunir una cantidad casi infinita de información a cerca de esa persona. Una parte de esa información tal vez pudiera llegar a deducirse a partir de sus descendientes, como por ejemplo, el ADN. Pero reunir todo lo restante (todo lo relativo a los procesos mentales y emocionales, toda la memoria de esa persona y todos los datos pormenorizados de su entorno, su red social y de su biografía) resulta inimaginable.
Si alguna vez la humanidad alcanza la capacidad para leer y decodificar las super-ténues fluctuaciones que tienen lugar en este campo, se podrían procesar porciones específicas de esa información. En tal caso, podrían aislarse todos los datos relativos a la existencia completa de cualquier ser que haya vivido en el pasado. De ahi a recontruir el puzzle para reunir de forma exhaustiva toda esa información ya solo sería cuestión de disponer de una tecnología apropiada. Parece díficil de concebir, pero hace sólo quinientos años, a Galileo (1564) también le hubiera parecido descabellada la idea de poner un vehículo en las inmediaciones de Saturno o, sin ir tan lejos, a cualquier científico de principios del siglo XX, le hubiera parecido totalmente inverosímil la posibilidad de clonar una oveja o crear animales transgénicos. Naturalmente, ignoro si la recuperación llegará a ser factible alguna vez. Pero estoy seguro de que si algún día se puede hacer, se hará. Y si puede hacerse, estoy igualmente seguro de que se iniciarán cadenas de recuperación. |
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Cadenas de recuperación |
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Si la recuperación llega a ser finalmente factible, los primeros en ser recuperados serán, sin ninguna duda, personas muy excepcionales que hayan hecho alguna contribución capital para toda la humanidad. Es lógico suponer que, llegado el caso, los primeros proyectos de recuperación requerirían un esfuerzo colectivo descomunal y una ingente cantidad de recursos, incluso para una civilización extremadamente avanzada. Sin embargo, los proyectos de recuperación que se llevasen a cabo más tarde, podrían llegar a ser emprendidos por grupos más reducidos de personas o incluso, cerca de un límite, podrían resultar asequibles para una sola persona o para un grupo muy pequeño. En ese momento, habrá muchas personas que se plantearán la posibilidad de emprender la recuperación de algún familiar o amigo recientemente desaparecido y desearán hacer todo cuanto les sea posible para volverlo a la vida. La persona así recuperada, una vez curada, reinstalada y adaptada a la realidad, a buen seguro también experimentará un deseo similar respecto a sus propios seres más queridos, y éstos a otros, y así sucesivamente. La cadenas de recuperación empiezan siendo procesos muy elitistas, pero terminan democratizándose progresivamente. Llegados a este punto, se habrían alcanzado las condiciones para la formación de múltiples cadenas de recuperación que empezarían a propapagarse vertiginosamente hacia el pasado de una manera imparable y exponencial. Mi impresión es que tan pronto como una persona normal esté en condiciones de recuperar a alguien especialmente querido o admirado, es díficil de imaginar que no vaya a desear hacerlo. Es por esta razón que parece plausible que, a la larga, muchas personas comunes llegarían a ser recuperadas. Solo sería necesario que existiera alguien con ganas de hacerlo. Esto plantea la posibilidad de que tal vez no todas las personas que hayan vivido, vayan a volver a la vida porque solo serían llamados aquellos que hayan sido suficientemente queridos o admirados por parte de alguien. Por otro lado, es igualmente presumible que no todo el mundo va a sentir deseos de recuperar a otro. Y habrá también quien se plantee seriamente la cuestión de si es o no es legítimo hacer regresar a alguien sin saber si estaría de acuerdo. Sin embargo, todas esas conjeturas pueden resultar muy controvertidas, sobre todo para aquellos a quienes les resulte difícil imaginar cual va a ser el valor que se va a dar a la vida, en un futuro muy remoto. |
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Tiempo de espera |
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En este momento no puede hacerse conjetura alguna a cerca del tiempo que va a mediar hasta el momento en que las cadenas de recuperación alcanzen a personas desaparecidas que hemos conocido. Pueden ser cientos, miles o tal vez millones de años. Pero para cada persona recuperada, el tiempo de espera será tan breve como un instante. Creo que podemos imaginar esto como algo parecido a lo que nos ocurre cada dia cuando nos vamos a la cama. Nos dormimos e inmediatamente después nos depertamos, sin que importe demasiado el tiempo transcurrido entre lo uno y lo otro. |
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Consuelo y razón de vivir para aquellos que han perdido a un ser querido |
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| Las personas creyentes que confían en una vida sobrenatural para después de la muerte y esperan el milagro de la resurrección de los muertos, pueden acariciar la convicción de que volverán a ver y a abrazar a sus seres queridos. La Hipótesis de la Recuperación, tal vez pueda ofrecer un consuelo semejante a personas no creyentes, pero también para personas creyentes que vean en ella una eventual vía de convergencia entre la fe y la ciencia que podría conducir, finalmente, al cumplimiento de sus creencias a cerca de la resurección de los muertos. Las personas que hayan perdido a un ser querido, pueden hallar así mismo en la Hipótesis de la Recuperación, un acicate para preservar y potenciar su propia vida y un estímulo para llevarse bien con los demás, si entienden que, de esta forma, se harán merecedoras de ser recuperadas. El cultivo del afecto y la estima de los demás aparece desde esta perspectiva como una cuestión crucial. Aunque solo sea, por si acaso. |
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En homenaje: |
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