Una economía más eficiente debería facilitar la prosperidad para todos, sin excepción. Y debería igualmente aumentar las ganas de vivir y lograr que la existencia tenga sentido para todo el mundo.
Pero en la economía que tenemos ahora, hay mucha gente no logra ganar más dinero, ni prosperar, ni dar sentido a su existencia. Realmente esta economía es deplorable en muchos aspectos y deberíamos desembarazarnos de ella cuanto antes.
En la convulsa situación actual, mucha gente sabe que sus ingresos continuarán estancados o que se verán amenazados en un futuro inquietante. Muchos ya se darían por satisfechos con tener la certeza de que podrán ir tirando y sobrevivir.
Sin embargo hay una salida si acertamos a modificar algunas de nuestras actitudes básicas. Lo malo es que modificar una actitud básica es muy difícil. Lo bueno es que entre todos podemos hacerlo. |