MENSAJE DE AÑO NUEVO
 
En este momento de recapitulación, balance y formulación de propósitos, la impresión que me domina es que:

1) Ha terminado otro año cargado de esperanza pero todavía plagado de guerras, enfermedad, calamidades, escasez, sufrimiento y desencuentros de todo tipo,

2) Todas las culturas actuales, hasta las que parecen mejores, son todavía insuficientes e inapropiadas para conjurar los males que aún nos aquejan,

3) El cambio cultural es lo único que puede aportar soluciones duraderas a todos estos males.

4) Sin embargo, de poco sirve saber lo que hay que hacer, si a continuación resulta demasiado difícil o luego sólo se logra a medias, penosamente y con gran congoja y sufrimiento por parte de muchos.

 
Lo que nos frena es nuestra balbuceante capacidad para cambiar y nuestro escaso talento para gestionar la transformación colectiva de comunidades, empresas y organizaciones.
 
Al empezar 2006, siento ganas de pedir:
  • menos discusiones teóricas, ideológicas y doctrinales,
  • menos luchas de poder y altercados políticos alrededor de los proyectos de cambio, y
  • más dedicación práctica para convertinos a seres más aptos para la transformación.
 
Solo con más capacidad para cambiar y gestionar los cambios podremos auparnos:
  • con más facilidad, vigor y determinación,
  • con menos temor, dolor y nostalgia,
  • sin que nuestra transformación afija a otros, y
  • sin la transformación de los demás nos angustie a nosotros.
 
JOSEP BURCET
volver a inicio