|
|
Recursos |
|
Artículos |
Tipos de cambio |
|
© Josep Burcet, 2005
Prohibida su reproducción total o parcial
sin autorización del autor |
| |
|
| |
En función de la
profundidad del cambio, Dean Anderson(1) distingue
entre tres tipos básicos:
|
| |
|
| |
| Cambios de crecimiento |
|
| Cambios de transición |
|
| Cambios de transformación |
|
|
| |
|
| |
CAMBIOS DE CRECIMIENTO |
| |
 |
En los cambios de crecimiento
no se modifica la actividad, sino que se amplia. Se potencia
lo que ya existía
y se le da una dimensión mayor. |
| |
|
|
| |
Todo el mundo sabe hacia donde se va. Simplemente,
se va a más. El estado futuro deseado es una proyección
del estado presente a una escala más grande.
Por lo tanto,
los objetivos son obvios y no requeiren otras precisiones que
no sean las que están relacionadas con el calendario y el
volumen que se pretende alcanzar en cada momento. |
| |
|
| |
Cambios de transición |
| |
 |
Los cambios
de transición producen una situación nueva cuya estructura
es distinta. Sin embargo, la nueva estructura está construida
sobre los mismos conceptos básicos disponibles en la situación
anterior |
| |
|
|
| |
Los cambios de transición son necesarios cuando
el entorno exterior está sometido
a cambios importantes. En tal caso, la organización necesita
modificar su estructura interna.
Pero lo hace con la cultura que ya posee. En los cambios de
transición los paradigmas básicos no se modifican y las metáforas
procedentes de la situación precedente sirven de base para concebir
las situaciones nuevas.
En su forma más simple, los cambios de transición
constan de tres etapas:
- el punto de partida,
- el período de transición durante el que se reorganiza
la estructura, y
- la nueva situación de llegada.
|
| |
|
| |
Cambios de transformación |
| |
 |
Los cambios
de transformación producen también una nueva estructura pero
ahora esa estructura se basa en un entramado de conceptos distintos. |
| |
|
|
| |
El cambio de transformación es el
más profundo y complejo de todos.
Representa una auténtica
transfiguración de toda la organización. Al realizarse,
se modifican substancialmente las maneras de pensar, las creencias,
las estrategias, los sentimientos,
los valores y todo aquello que inconscientemente se tenía asumido
como lo que era"bueno", "acertado" y "auténtico".
En el cambio de transformación lo que se transfigura son
algunas parcelas de la parte más ínterior de la mente
de las personas.
Los cambios de transformación afectan globalmente a toda
la organización, en su conjunto. No era así en los
cambios de crecimiento y de transición que podían
afectar sólo a algunas parcelas de la organbización
y que se podían
tratar por separado.
En los cambios de transformación no se puede ir por partes,
se trata de un proceso que lo engloba todo y comporta
una importante modificación
de la cultura de la organización. Una vez está en marcha,
los miembros de la organización empiezan a ver la realidad de otra
manera, perciben el
mercado
de otra forma,
ven el trabajo desde otra perspectiva e incluso cambia la percepción
que tienen de sí mismos y la idea que se hacen de lo que
es su organización.
Otra peculiaridad de los cambios de transformación reside
en el hecho de que cuando se inician no se dispone de una idea
demasiado precisa de cómo van a acabar. En los cambios de
crecimiento y en los de transición existe una visión
explícita
de cual debe ser el resultado final. Se tiene así mismo
la sensación de que el proceso de cambio estará bajo
control, de acuerdo con un plan establecido.
Aquí no. Aquí se
sabe más o menos hacia donde se quiere ir, pero se desconoce
a ciencia cierta cómo va a terminar todo. La idea del estado
final se perfila a medida que se avanza.
La relativa pérdida de control sobre el proceso y sobre
su resultado final es algo que desagrada a muchos dirigentes.
En su mayor parte, desean tener
bien asidas las riendas
y esperan que
la organización
haga únicamente cambios previstos y que los hagan con la precisión
de un reloj.
¿Cómo es entonces que, con un grado tan alto de
indeterminación, haya dirigentes que se hayan atrevido a
poner en marcha cambios de transformación?
Algunos analistas
sugieren que se trata de una respuesta extrema cuando no cabe
otra salida que no sea potenciar la flexibilidad, la iniciativa
y la
creatividad y ya ha fallado todo lo demás.
El cambio de cultura en las organizaciones
se impone cuando la cultura convencional impide reacciones
a tiempo frente a la rápida transformación del entorno
exterior, la economía y la sociedad. En tales circunstancias,
los cambios de crecimiento y de transición no son suficientes
para seguir el paso, porque se producen bajo el paraguas de la
cultura convencional,
que
es demasiado rígida.
El cambio de transformación consiste precisamente
en cambiar el paraguas, en comenzar a actuar bajo la inspiración
de una
cultura
distinta y una
nueva mentalidad, que todavía no están plenamente
formadas.
La parte más problemática de todo este asunto es
que, al empezar, el paraguas nuevo no existe todavía, sólo
se vislumbra. Se ha de ir construyendo, a medida que se avanza.
|
| |
|
| |
Diferencias entre los
distintos tipos de
cambio
|
| |
 |
Hay varias diferencias clave
entre estos tres tipos de cambio. Y se diría también que la
mayor parte de ellas son el reflejo de distintos grados de
madurez.
En general se puede decir que se requiere una mayor madurez,
para pasar de los cambios de crecimiento a los cambios de transición
y de éstos últimos, a los cambios de transformación. |
| |
|
|
| |
Diferencias en relación con la identidad |
| |
|
| |
La identidad en los cambios de crecimiento |
| |
El cambio de crecimiento suele estar alentado
por una pulsión interna para confirmar de lo que se es y
esto resulta más factible cuando las relaciones con el entorno
externo no estan sujetas a cambios cualitativos importantes. Esta
es la razón por la cual la estabilidad cualitativa del entorno
favorece el crecimiento cuantitativo.
En comparación con los otros tipos de cambio, el cambio
de crecimiento es el que afecta menos a la identidad y, en cierta
medida la potencia. Tal vez sea por esto que comporta menos riesgo
y resulta más
fácil
de realizar. También
es el que produce menos tensión y el que plantea menos problemas
de adaptación.
Los cambios de crecimiento representan una reafirmación
de la identidad. La mayor parte de las personas afectadas,
continúan ocupando las mismas
posiciones dentro de la organización y mantienen las mismas responsabilidades.
El crecimiento implica
ir a más, sin dejar de ser lo que uno es y sin tener que moverse
demasiado respecto de donde se está. |
| |
|
| |
La identidad en los cambios de transición
|
| |
En la mayor parte de los cambios de transición
se rompen lazos existentes con otras personas y se desestructuran
situaciones sociales dentro de las que cada uno se hallaba bien
asentado y encajado.
Los afectados
deben abandonar sus posiciones, responsabilidades y prerrogativas
y necesitan
adaptarse a una situación diferente, con otra morfología,
otras relaciones, otras responsabilidades y otro rango de privilegios.
Con idenpendencia de que el cambio sea para mejor (más
influencia, más responsabilidades, más salario) o
para peor, en cualquier caso se pierde lo que se poseía y hay que
poner
un punto final, sin retorno, a lo que se era.
En el contexto de la situación nueva, el concepto que se
tenía
de uno mismo necesita ser reformulado y es posible incluso que
sea necesario
dejar caer en desuso ciertas habilidades y "conocimientos" mientras
que se plantea la necesidad de adquirir competencias y habilidades
nuevas que
se hace indispensable incorporar. |
| |
|
| |
La identidad en los cambios de transformación |
| |
Ningún cambio resulta más perturbador para
la identidad que el cambio de transformación.
Como ya hemos visto, en este tipo de cambios las situaciones
se estructuran a partir de un entramado de conceptos
y paradigmas nuevos que pueden ser muy distintos.
Como sea que los paradigmas proporcionan numerosos puntos de referencia,
son uno de los principalesanclajes de la identidad. Por tanto, no
es extraño que bajo el efecto de un cambio importante de paradigmas,
la identidad
sufra y se desestabilice.
En los cambios de transformación más intensos, la identidad en
sí misma, debe transformarse y la cuestión más crucial entonces
es asegurar la continuidad para que no se rompa en engarce entre
la versión anterior de la identidad anterior y la versión nueva.
|
| |
|
| |
El impacto emocional
|
| |
Potencialmente el impacto emocional es
tanto mayor cuanto mayor es el impacto sobre la identidad. En un
porceso
de
crecimiento,
las emociones son importantes, pero lo son mucho más en
una transición en la que cambia la estructura de la situación.
Pero es en el cambio de transformación donde el impacto puede alcanzar
cotas todavía
mayores y más extremas.
Sin embargo, no siempre se desencadena de una manera visible
porque pueden activarse distintos mecanismos psicológicos
de defensa. Como veremos en el artículo sobre la reacción
emocional frente al cambio ( ),
hay varias maneras de protegerse frente a una amenaza que aceche
a la identidad.
Pero con independencia de su visibilidad, lo que interesa subrayar
aquí es que cuanto más incide el cambio sobre la identidad, más
necesario se hace prestar atención a los aspectos emocionales en
la gestión del cambio.
En otras palabras, en los cambios de crecimiento
se puede hasta cierto punto desentenderse de las emociones, pero
es
indispensable
tenerlas en cuenta en los cambios de transición y, naturalmente,
es absolutamente imprescindible tenerlas muy en cuenta en los
procesos de transformación.
|
| |
|
| |
La cooperación en los distintos tipos de cambio |
| |
Los distintos tipos de cambio también se diferencian
por el grado de cooperación que requieren por parte de las personas
que integran la organización.
Cooperación y cambios de crecimiento En el caso de los cambios de crecimiento, la necesidad de cooperación
no es tan grande como en los otros casos. Al no ser necesarias
reacomodaciones importantes de la identidad, las formas más convencionales
de motivación suelen ser suficientes para que cada cual haga lo
se supone que debe hacer. Los incentivos económicos, las perspectivas
de promoción, la perspectiva de una cierta seguridad en el empleo
pueden ser suficientes para que cada cual despliegue el esfuerzo
y la dedicación esperados.
Cooperación y cambios de transición En los cambios de transición, por el contrario, ya no es
suficiente con limitarse a aportar lo que cada cual ya sabe hacer
y actuar
según lo esperado
en el contexto de un entorno muy bien conocido y previsible. Al
brío
necesario para realizar
el trabajo
propiamente dicho, se agrega ahora la necesidad de realizar un
esfuerzo de adaptación añadido.
Este esfuerzo extra requiere un
grado de compromiso y responsabilidad personal mayores. Ahora
ya no es suficiente con que los miembros de la organización
se limiten a ejecutar órdenes y seguir directrices. Aumenta
aquí la
necesidad de que la gente sea más creativa,
que despliegue más iniciativa y que logre adaptarse razonablemente deprisa
a circunstancias nuevas. Todo esto es muy difícil si las personas
afectadas no se sienten bien predispuestas a cooperar sin reservas.
En un cambio de transición es indispensable
que los miembros de la organización no se encierren en posiciones
defensivas porque es necesario que colaboren activamente en la realización
de los cambios. Si los afectados no cooperan, la transición
fracasa. Podrá desembocar en una situación aparentemente
nueva, pero conservará prácticamente intacto el espíritu
y los tics de la situación precedente.
Cooperación y cambios de transformación
Finalmente, es en los cambios de transformación en donde la necesidad
de cooperación es más extrema. En estos cambios no se transforma
únicamente la organización. Los individuos que la constituyen también
deben transformarse.
Nadie se transforma realmente a si mismo si
no desea hacerlo. La voluntad activa firmemente mantenida de forma
persistente es absolutamente imprescindible.
Imprescindible pero no suficiente. Para hacer progresos en la
propia transformación se necesita además mucha energía,
valentía, entereza
y una especie de sensibilidad
o sexto sentido que guíe a cada uno en sus pasos hacia
lo que todavía no conoce bien.
En los cambios de transformación se sabe cuando se empiezan,
puede incluso que se sepa más o menos por donde van a ir,
pero no se tiene un mapa detallado del recorrido, ni un botiquín
de urgencia con todo lo esencial para hacer frente a las contingencias
que puedan presentarse.
|
| |
|
| |
El cambio en la organización se desplaza
y alcanza capas cada vez más profundas |
| |
Durante los últimos 30 años, el
cambio en las organizaciones se ha ido desplazando desde las modificaciones
más superficiales hacia las transformaciones más profundas.
De la introducción de prácticas para mejorar la eficiencia
hasta la transformación de la parte más íntima
y recóndita, a saber, su propia naturaleza y cultura |
| |
La progresión registrada representa, en
realidad, una inflexión que deja atrás las meras reorganizaciones
y se adentra directamente en el terreno de la transfiguración
institucional. El afianzamiento de esta tendencia, durante los próximos
años conduce hacia unas organizaciones radicalmente nuevas. |
| |
|
| |
Estimación de la evolución
de los tres tipos
de cambio |
| |
El esquema que se recoge a continuación refleja
graficamente mi opinión sobre cómo los distintos tipos de cambio
pueden evolucionar durante los próximos años.
La idea general que he intentado plasmar es que los cambios de
crecimiento, que han sido los más frecuentes en el pasado, continuarán
perdiendo su importancia relativa durante los próximos 15 años,
en tanto que los cambios de transformación van a hacerse cada vez
más frecuentes y adquirirán mayor amplitud.
|
| |
 |
| |
|
| |
Esta evolución, lógicamente, ha
de modificar substancialmente la manera de dirigir las organizaciones. |
| |
|
| |
EVOLUCIÓN DEL FOCO
DE ATENCIÓN DE LA DIRECCIÓN |
| |
A medida que evoluciona
el tipo de cambios que deben realizar las organizaciones, se hace
cada
vez
más necesario un cambio de óptica
en la dirección.
Hasta hace poco
el éxito de las organizaciones dependía sobre todo
y primordialmente de su rendimiento económico y de una
buena gestión de su capital.
Más recientemente, el éxito continua fuertemente
ligado a una buena gestión
del capital pero se oberva que empieza a depender también
de una buena gestión del conocimiento.
Ahora mismo y
antes de haber asimilado esta inflexión, nos enfrentamos
súbitamente
a una situación todavía más nueva, en la que se empieza a poner
en evidencia que el éxito
acabará dependiendo fundamentalmente de la capacidad de cambio.
De esta forma,
la parte más crucial de la dirección de las organizaciones se
desplaza, primero, de la gestión económica a la gestión del conocimiento.
Y a continuación, de la gestión del conocimiento a la gestión
del cambio.
Así, en líneas
generales, la orientación de la gestión de las organizaciones
da los pasos siguientes:
1 |
Gestión de la estabilidad |
2 |
Gestión de los cambios
de crecimiento |
3 |
Gestión de los cambios
de transición |
4 |
Gestión de los cambios
de transformación |
Gestión en situaciones
de estabilidad
En
las situaciones de relativa estabilidad, la gestión del capital
constituye el foco principal de atención de la dirección. La
gestión del conocimiento es muy poco importante y la gestión
del cambio es intrascendente
Gestión de los cambios
de crecimiento
Cuando
las organizaciones se orientan hacia el crecimiento, la gestión
del capital continua siendo fundamental. Pero la gestión del
conocimiento empieza a reclamar atención. Entre tanto, la
gestión
del cambio parece todavía un tema poco importante.
Gestión de los cambios
de transición
En
los cambios de transición, la gestión del capital continua siendo
crucial, pero la gestión del conocimiento empieza a ser muy importante.
La gestión del cambio empieza a adquirir una importancia creciente.
Cuando
la dirección de una organización aborda un cambio de transición
con el perfil de prioridades que es propio de los cambios de
crecimiento,
la
transición fracasa.
Durante
los últimos 10 años muchos
cambios de transición han fracasado ( )
aunque con frecuencia sus gestores los presentaron como éxitos
porque era posible exhibir una fachada aparentemente nueva.
Cambios de transformación
Los
cambios de transformación requieren otro estilo de liderazgo.
Aquí, la gestión del cambio debe ser uno de los focos prioritarios
de atención, sobre todo en un futuro lejano.
En
ese horizonte, la gestión del conocimiento seria la segunda prioridad
y la gestión
económica la tercera. Sin embargo, esto no quiere decir
que los temas económicos y la gestión del conocimiento
no continúen siendo muy importantes en 2015. Seguirán siéndolo,
aun cuando la gestión del
cambio se haya convertido en una cuestión de máxima
prioridad.
De
hecho, no es que el aumento de la importancia de la gestión
del cambio se hará en detrimento de la gestión del
capital y la gestión del conocimiento, sino que se acumula.
Es decir, hay más cantidad de temas a los que se debe prestar
atención.
|
| |
|
| |
| (1) Ver Beyond Change Management,
Dean Anderson, Ed. Jossey-Bass/Pfeiffer, 2001, pàgina 31 y siguientes |
| |
|
| |
|
Para ser avisado de futuras ampliaciones
de esta página, click aquí
|
Josep Burcet & Asociados
|