Como sea que nada existe totalmente desconectado
de lo que le afecta, cada transformación implica
no sólo una
modificación interna, sino también un reajuste de las
relaciones que existen con el entorno exterior. Este reajuste alcanza
no sólo a la estructura interna previa, sino también
a la estructura de todos los elementos externos que están involucrados.
La relación inversa también es usual y aparece cuando
un cambio interno es el resultado de una transformación en
la naturaleza o la condición de las circunstancias.
Sin embargo, lo más usual es que
el cambio resulte de la confluencia simultánea de los efectos de
las modificaciones que acontecen en
la estructura interna y las modificaciones que se registran en el
entorno.
De esta manera el estado ulterior responde al efecto combinado de
modificaciones internas y externas. |