| Sociología de la sociedad
de la Comunicación |
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Cambio cultural
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Notas preparatorias para el Manifiesto del Cambio Cultural |
Josep Burcet © 2003, 2005, 2008 |
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| Turbulencias financieras, tensiones internacionales, presiones migratorias, ataques terroristas, conflictos inter-étnicos, modificaciones profundas de la estructura de las economías: es la inacabable dosis de alarma que nos abruma a diario a través de la prensa, la radio, la televisión e Internet. |
| ¿Qué está pasando exactamente? |
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| Según la tesis de este artículo, toda esta vorágine vendría a ser únicamente el aperitivo de una gran transformación cultural que se va a desencadenar a lo largo del siglo XXI. |
| Nos conviene intentar entender mejor cuales son las razones últimas de esta gran convulsión, porque se trata de algo que afecta a todas las regiones del mundo y que va a transformar los cimientos y la manera de actuar de todas las sociedades. |
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| A primera vista se ve fácilmente que la transformación que están sufriendo las culturas está directamente relacionada con las turbulencias económicas, la aparición masiva de nueva tecnología, la creación de nuevo conocimiento y la irrupción de paradigmas que barren literalmente nuestras creencias y convicciones más arraigadas. |
| Pero la parte más peliaguda del asunto es que esta transformación se complica extraordinariamente por la cohabitación cada vez más próxima de la gran diversidad de culturas que pululan ahora mismo por el mundo. |
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| La diversidad cultural ha existido siempre. Esto no es nuevo. Pero ha sido relativamente llevadero hasta ahora porque los distintos ámbitos culturales nunca habían estado antes en un contacto tan estrecho los unos respecto de los otros. |
| Los historiadores y los antropólogos conocen bien las tensiones y los conflictos que han surgido siempre en las zonas limítrofes entre áreas regidas por culturas distintas. Y saben también que la magnitud de esas tensiones depende en gran medida de las diferencias entre las culturas de los vecinos. Cuanto más diferentes esas culturas, mayor probabilidad de tensión, conflicto o guerra. |
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| El hecho nuevo ahora es que el mundo se está interconectando a gran velocidad. Cada día millones de personas entran en relación con otros tantos millones que viven con arreglo a prescripciones culturales distintas, en lugares remotos. Cada área cultural recibe a diario y a gran escala los efluvios y las exigencias de otras culturas diferentes a la propia. Cada día la violencia ligada a tensiones interculturales aparece en las portadas de todos los periódicos del mundo. |
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| La globalización no es algo que únicamente tiene efectos sobre las economías. Los tiene también sobre las culturas. Por esto, las tensiones interculturales tienen lugar con independencia de las distancias geográficas que separan a los pueblos. |
| Antes, las tensiones aparecían sobre todo en las regiones limítrofes. Ahora se manifiestan con independencia de la distancia física. Las culturas aun separadas por centenares o miles de kilómetros entran en fricción de tal manera que los brotes de violencia se pueden desencadenar en cualquier momento y en cualquier lugar del planeta. |
| Este escenario es absolutamente nuevo. Nunca antes había existido tanta diversidad cultural, ni tampoco fricciones tan profundas, masivas e inmediatas con efectos que ya no son locales sino globales. |
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| El gran cambio del siglo XXI se fraguará gracias a las transformaciones económicas, tecnológicas y científicas pero sobre todo estará caracterizado fundamentalmente por el hecho de que las distancias se habrán volatilizado, creando un nuevo escenario en el que deberán cohabitar estrechamente todas las culturas. |
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PRIMERA CONCLUSIÓN
Más allá de la economía, la tecnología, la ecología y la ciencia,
el problema más importante de todos será el de la cohabitación cultural. |
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| Vale la pena subrayar esto porque ya no basta concentrar nuestros esfuerzos en los temas económicos, tecnológicos, ecológicos y científicos. Hasta ahora solo hemos concedido retazos de atención periférica a la cuestión de las transformación de nuestras culturas para hacerlas más aptas. |
| Al estar tan atrapados por los temas más candentes de cada día, no nos hemos ocupado todavía suficientemente del tema más importante del siglo XXI. Ya no basta contentarse declarando de vez en cuando que debemos ser más tolerantes y sentir más respeto hacia los que vivien de acuerdo con otras pautas culturales. |
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| Vamos a vivir todos dentro de la misma marmita en la que distintas culturas estarán en plena ebullición, cada una a su manera. Necesitamos generar mucho nuevo conocimiento y adquirir mucha destreza para vivir en las turbulencias culturales que van a aflorar. |
| La marmita global alberga a todas las culturas y no sólo es que sean desiguales sino que además están en procesos de efervescencia distintos, se transforman a velocidades diferentes y cada una de ellas se halla acechada por peligros que también que son muy diversos. |
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| Para vislumbrar la magnitud del envite, basta imaginar una autopista por donde circularan peatones, camiones gigantescos, bólidos de fórmula 1, bicicletas, triciclos, carros, automóviles, aviones, cohetes, avionetas, helicópteros y parapentes aterrizando o despegando continuamente y hasta gente en patinete. No es nada difícil imaginar la cantidad de accidentes y encontronazos que se producirían. |
| Pero para los problemas de cohabitación cultural, la solución desde luego no es ni preconizar la adopción de un solo tipo de vehículo, por ejemplo todos en tartana. Tampoco sirve disponer distintos carrilles separados o vías especializadas para cada tipo de vehículo. Esto es una buena solución para el tráfico rodado, pero una solución pésima para la cohabitación cultural, porque implicaría la creación de gettos estancos. |
| La solución del melting pot cultural tampoco es la fusión igualizadora que a la larga desembocaría en una sola cultura común y homogénea. |
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| Los problemas de cohabitación de culturas distintas dependen de las características y peculiaridades de cada una de ellas. Puesto que este no es el lugar para hacer un analisis pormenorizado del asunto, me voy a remitir únicamente a un solo aspecto de las diferencias, el que es más explosivo de todos. |
| Tiene que ver con lo que está en la base de la intransigencia, el recelo inter-étnico, la intolerancia y el desencadenamiento de la violencia. Todas esas cosas dependen fundamentalmente de la capacidad para asimilar novedad o al menos para tolerarla. |
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| Adoptando este criterio y ateniéndonos a lo que ha ocurrido durante los últimos 50 años, podemos distinguir 6 tipos distintos de cultura. |
TIPOS DE CULTURA EN FUNCIÓN DE SU CAPACIDAD PARA ASIMILAR NOVEDAD |
tipo |
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Culturas primigenias cerradas |
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Las poblaciones que habitan en estos ámbitos
culturales conservan todavía las formas más antiguas
de actividad económica: la caza, la recolección de alimentos
silvestres, la vida nómada,
etc. |
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Sus formas de vida son prácticamente las mismas que hace
1000 o 2000 años. Las prescripciones culturales en el seno de esas
culturas son extremadamente compulsivas y no asimilan cambio cultural
alguno. |
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Su capacidad para asimilar o tolerar la novedad: prácticamente nula |
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Culturas pre-industriales expuestas superficialmente a influencias externas |
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Las culturas del tipo 2 son también muy rígidas frente
al cambio y a la novedad, pero durante los últimos 50 años han llevado a cabo algunas pequeñas modificaciones superficiales. En
líneas
generales, este tipo de culturas corresponden a las sociedades agrícolas
que son todavía abiertamente pre-industriales pero que han recibido y acogido algunas influencias de otras regiones económicamente más prósperas. |
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Su capacidad para asimilar o tolerar la novedad: muy baja |
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Culturas en proceso lento de modernización económica |
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Estas culturas están algo más abiertas
a la novedad y exhiben una cierta capacidad para llevar a cabo algunos cambios importantes. Sin embargo,
mantienen axiomas y postulados considerados muy esenciales
que evolucionan todavía
con extremada lentitud. Corresponden a las sociedades en proceso
incipiente de industrialización y urbanización o a las sociedades
relativamente industrializadas de evolución
más lenta. |
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Su capacidad para asimilar o tolerar la novedad: baja |
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Culturas en proceso rápido de modernización económica |
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Las culturas de tipo 4 corresponden a las regiones
que se hallan actualmente en proceso rápido de desarrollo económico.
Están bastante más capacitadas para acoger la novedad aunque
persisten
todavía con fuerza numerosas inercias culturales. En
estas regiones la tensión entre la tradición y la modernidad es particularmente
intensa. Actualmente exhiben tasas de crecimiento económico altas y
un shock cultural importante derivado de la velocidad con que hacen su proceso de modernización. |
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Su capacidad para asimilar o tolerar la novedad: media con altibajos |
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Culturas en estado avanzado de modernización económica |
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Las culturas del tipo 5, durante los últimos
50 años han sido capaces de llevar a cabo cambios rápidos e importantes. Las
sociedades que han evolucionado bajo su influjo, han logrado alcanzar
plenamente el estadio postindutrial. Sin embargo, en su evolución
más
reciente dan muestras cada vez más palpables de un cierto estancamiento
que les impide abandonar las coordenadas del estado del bienestar
postindustrial y parecen incapaces de trascenderlo para seguir
hacia adelante. |
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Su capacidad para asimilar o tolerar la novedad: relativamente alta |
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Culturas que podrían trascender el estadio post-industrial |
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Las culturas del tipo 6, hasta hace muy poco eran
indistinguibles con respecto a las del tipo 5. Tanto las unas
como las otras son las que han facilitado los cambios más
rápidos
registrados en los últimos
25 años. En mis análisis anteriores, las consideré a ambas
dentro del mismo grupo. |
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Sin embargo , parece llegar el momento de empezar
a considerarlas por separado. Mientras que las del tipo 5 manifiestan síntomas claros de estancamiento en el estadio postindustrial, las
del tipo 6 parecen mostrar indicios de que pueden adaptarse mejor a las condiciones
emergentes. Las culturas del tipo 6 serían las que van a lograr
ir más allá del estadio postindustrial:
- asimilando
mejor la globalización,
- adaptándose rápidamente a las condiciones creadas por la deslocalización,
- abandonando las coordenadas mentales
del estado del
bienestar (proteccionismo paternalista del estado, minimización
a ultranza del riesgo del cambio, etc.), y
- asimilación
más fluida de las nuevas situaciones surgidas de la explosión de
la comunicación.
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La coexistencia de todas estas culturas en un
mundo cada vez más interrelacionado y globalizado, desencadena
algunos problemas nuevos, de gran importancia, que deberían
ser analizados en profundidad, afrontados y resueltos.
En resumen, se puede decir que:
-
Hay grandes diferencias entre
las distintas culturas actuales. Pero las diferencias más
cruciales, las más graves, son las que se refieren a la
gran desigualdad en la capacidad de cada
cultura para generar y asimilar la novedad. Cuando falla la capacidad para realizar su propia transformación cultural, la tensión se disipa por medio de la violencia.
- Las diferencias en términos de capacidad
para afrontar el cambio son tanto o más graves que las diferencias
económicas,
porque en realidad éstas últimas dependen de las
anteriores: es imposible estimular el crecimiento económico
sin cambios culturales y esos cambios son muy difíciles
si el entorno cultural los obstaculiza.
- Estos obstáculos son tanto más difíciles de
sortear, cuanto más rígidos e inflexibles son los marcos culturales.
Las culturas de los primeros peldaños tienen menos capacidad para
facilitar la absorción de novedad porque estás más rígidamente
atadas a su acerbo cultural tradicional.
- Como consecuencia de la desigual velocidad
con que cada área cultural absorbe la novedad, las diferencias
culturales entre regiones tienden a agradarse a medida que pasa
el tiempo.
La tensión entre esas regiones aumenta proporcionalmente
al agrandamiento de esas diferencias y a la reducción de la distancia de contacto con las culturas de su entorno.
- Se rompe el monolitismo cultural en el interior
de cada sociedad. En el seno de una misma región cultural,
empiezan a proliferar subculturas que evolucionan también
a distinta velocidad.
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| PERSPECTIVAS DEL CAMBIO CULTURAL |
Las culturas de las sociedades más
abiertas a la novedad (del tipo 6) serán las que aumentarán
de una manera más substancial su capacidad para encajar
los efectos de los cambios. Sin embargo, el incremento de
la
novedad se producirá a mayor velocidad que el incremento de
su capacidad para asimilarla.
Las culturas de tipo 5 parecen haberse atascado un
poco en el estadio postindustrial. El paso el estadio siguiente implica
un cambio de paradigmas y no es seguro que puedan hacerlo con soltura.
En las culturas de tipo 4, más que en ningún otro caso,
conviven segmentos sociales todavía sólidamente asentados en las referencias
culturales tradicionales con otros que se está abriendo vigorosamente
a la novedad.
Las culturas propias de las
regiones en desarrollo (tipo 3) también van a evolucionar, pero
lo harán más lentamente, a corto y medio plazo, al menos. Habrá,
sin duda, ciertas
personas que podrán
hacer frente a la sobrecarga de novedad con cierto éxito, pero el sistema
social considerado en su conjunto
no podrá. En
consecuencia, el foso entre el incremento de novedad y la capacidad de
la población para afrontarlo se agrandará cada día
más.
En el caso de las culturas
más rígidas
y más integradas en sus tradiciones consuetudinarias, (tipos 1 y 2),
sus perspectivas para afrontar y asimilar la novedad distan mucho de
ser buenas. También
aquí podrá haber
personas aisladas que harán
frente a la marea de novedad, pero el sistema social en su conjunto evolucionará
todavía muy lentamente, al menos durante los próximos 15 o 20 años. |
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Evolución de la capacidad de las culturas frente a la explosión de novedad
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Incremento exponencial de la aparición de
novedad |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 6 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 5 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 4 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 3 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 2 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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Evolución de la capacidad de las culturas de tipo 1 para
hacer frente a la aparición de novedad. |
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| La novedad se expande más deprisa que la capacidad de las distintas culturas para asimilarla. |
Hasta los más aptos están ahora mismo desbordados por la explosión de novedad. Y van a estarlo aún más dentro de unos años. |
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La dificultad de la absorción de novedad se deriva, en última
instancia, de las relaciones que cada cual mantiene con su propia cultura.
Cuanto más rígidas son esas relaciones, menor resulta la
capacidad para afrontar la novedad (*). |
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| CONCLUSIONES |
| 1 |
La primera conclusión es que existe
el peligro de que se produzcan tensiones internacionales graves
entre las distintas áreas culturales. Las tensiones que
existen actualmente serían solo el preludio a pequeña
escala de lo que se avecina para más tarde.
Especialmente a causa de:
- una presión migratoria insostenible
sobre las regiones más avanzadas,
- la proliferación de diversas
formas de activismo y terrorismo internacional y,
- quien sabe si también, algún
tipo de conflicto de civilizaciones.
|
| 2 |
La segunda conclusión se relaciona con
las tensiones domésticas dentro de cada ámbito cultural.
En las regiones culturalmente más avanzadas va a haber ciudadanos
a distinta velocidad y, dentro de unos años, pueden crecer
grandes bolsas de ciudadanos que necesiten protección. |
Esto puede resultar de:
- distintas formas de fractura digital,
- el rápido incremento de una inmigración
a gran escala,
- el envejecimiento
de la población autóctona,
- el crecimiento de
grupos de ciudadanos orientados al pasado, resultante de la
sobrecarga de novedad que sería muy
mal tolerada entre cierto tipo de personas.
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| Las tensiones internas
de las restantes áreas
culturales (culturas de tipo 1, 2 y 3), serían las mismas
aunque a otra escala y excepción hecha de la recepción
masiva de migración, que en este caso no se aplica, porque
esas regiones son emisoras de migración. El 'shock' cultural en las
regiones de tipo 3 con un crecimiento económico
rápido,
podría
ser muy intenso. En las otras regiones más lentas, la distancia
respecto de los más avanzados será abisal y, por ende,
extremadamente conflictiva en el nuevo contexto globalizado.
El efecto combinado de
las tensiones internacionales y las tensiones domésticas,
que aparecen por todas partes, así como su asombrosa magnitud,
dibujan un escenario lleno de problemas graves.
De forma directa o indirecta
todos esos problemas se ven relacionados con las incapacidad
de las culturas actuales
para proporcionar a la gente pautas, recursos, estructuras cognitivas
y motivaciones que permitan manejar mejor la conflictividad
producida por el cambio instenso. |
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| 3 |
| Frente a todo ello, lo más importante es reconocer
que necesitamos que todas las culturas empiecen a evolucionar más deprisa
hacia alguna dirección acertada. Lo que se necesita son culturas
que estimulen el cambio y, al mismo tiempo, que ayuden a asimilarlo. |
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| 4 |
| Pero las culturas son como grandes carrozas inmateriales
que se mueven muy despacio y a ello contribuye principalmente la escasa
capacidad de cambio, tanto de las personas consideradas individualmente,
como de los grupos y las organizaciones. |
| Esto es lo que me induce a pensar que la potenciación
de la capacidad de cambio es el aspecto más crucial
de todos cuantos nos podemos proponer. Y por este motivo he concentrado
mi esfuerzo en el desarrollo de recursos para contribuir a afrontar
mejor el cambio. (**) |
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ESCENARIO DE MOBILIZACIÓN GENERAL
(lo que me gustaría que ocurriera) |
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Entre 2010 y 2020, la
incapacidad de las culturas para hacer frente a los problemas
emergentes serán ya tan
obvia que a muchos les parecerá llegado el momento de
hacer alguna cosa y pasar a la acción.
Se ve que no se puede lograr la cohabitación pacífica de los pueblos
de la tierra únicamente mediante discursos pacifistas, políticas e intervenciones de pacificación, ni discursos maniqueos
que se reducen a señalar a los "buenos" y a los "malos". Tampoco bastan las
iniciativas altruistas bien intencionadas que no toman en cuenta el fondo de la cuestión.
Tampoco sirve resignarse a recurir al uso de la violencia como medio último de controlar los conflictos y conjurar las amenazas. Este método no puede continuar utilizándose indefinidamente.
Por otra parte, tampoco se pueden contener las presiones migratorias sobre las regiones más desarrolladas. Estas presiones continuan creciendo tanto en magnitud como en intensidad. La fórmula de promover el crecimiento económico de las regiones emisoras de emigración, con ser una buena idea que da sus frutos, se revela insuficiente.
Las regiones en proceso de rápido crecimiento económico sufren tensiones internas muy complejas porque su transformación económica y social ocasiona gran cantidad de conflictos entre distintos segmentos de su población.
Las regiones más desarrolladas, continuan acechadas por crisis cíclicas, tienen tasas de crecimiento muy bajas y pasan periódicamente por fases de estancamiento o recesión que producen graves convulsiones del cuerpo social.
La cultura de cada pueblo se empieza a ver como lo que da forma a la manera de vivir de las personas de una manera parecida a cómo el genoma condiciona a los organismos vivos o, salvando las distancias, como el "software" que da forma a lo que pueden hacer los ordenadores. Siguiendo con esta analogía, se podría decir que la cultura viene a ser como el sistema operativo y el software de las sociedades.
Al llegar a la conclusión de que ninguna de las culturas que tenemos ahora sirven ya para hacer frente correctamente a la gran cantidad de problemas nuevos que están apareciendo, empieza a haber cada vez más personas que piensan que la humanidad debe plantearse una renovación cultural, un cambio del "sofware social y económico".
A consecuencia de todo ello, en algún momento antes de 2025 se desencadena
un debate a gran escala sobre el cambio cultural.
Como consecuencia de este
debate empieza a fraguar una movilización mundial en el que se involucran muchas
personas y organizaciones, desde todos los ámbitos: la sociedad
civil, las empresas y los gobiernos.
La evolución cultural en alguna dirección
apropiada aparece como el único camino posible para mejorar
las condiciones más profundas de la cohabitación
constructiva y pacífica entre los pueblos y para afrontar así mismo los problemas derivados de la explosión exponencial de la novedad.
De esta forma se inicia
una especie de estado de emergencia general gracias al cual se ponen en marcha
grandes proyectos de
transformación cultural en todo el mundo. |
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| Josep Burcet, Barcelona, 30 de Noviembre de 2008 |
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