2 ª edición
revisada y aumentada
(versión 2.2)
253 páginas
Prólogo de 
ALFONS CORNELLA

 

 La incertidumbre que destruye creando

 En los tiempos que corren, no es frecuente encontrar textos con propuestas que no sean meras regurgitaciones de ideas expresadas por otros. Uno tiene la impresión de que hay un reciclaje permanente de textos, que se nutren endogámicamente, en un ciclo cerrado difícilmente penetrable. Sin embargo, de tanto en tanto alguien desafía el círculo y genera una tangente que abre un nuevo desarrollo, transformándolo en una espiral, hacia el futuro. El texto que tienes entre manos es un claro ejemplo de esto: la “historia de las ideas” no ha terminado. Estamos justo al principio.

 La propuesta intelectual de Josep Burcet es muy atractiva, aunque también muy arriesgada. Es fácil estar de acuerdo con una de sus tesis principales: que todo gran cambio en la escala de las comunicaciones trae una revolución de grandes proporciones. Ha ocurrido en diversas etapas de la historia, como él bien explica. Y no sólo a nivel de lo social, lo humano, sino de cualquier desarrollo de la vida: “el intercambio de información es la base sobre la que se sustenta la vida”, nos recuerda. Pero es su propuesta más innovadora, la conjetura de la formación del “agujero blanco”, la que llama más la atención, y la que hay que tomar con cierta prudencia intelectual. Porque esta metamorfosis hacia una realidad inmaterial, surgida del aumento de la densidad de la comunicación en el planeta es, reconozcámoslo, atrevida.

 A mi esta propuesta me sedujo desde el primer momento. Me hizo pensar. Me puso en un estado de interrogación que aprecié. Por nuevo, por inesperado, por audaz. Creo que Burcet lo explica con acierto. Pero no es de aquellas afirmaciones que la ciencia pueda probar, simular, o teorizar. Es, por tanto, una propuesta de alcance, en la que convergen la filosofía y la ciencia.

 También son de remarcar sus análisis sobre la energía de potenciales conflictos que podemos esperar para el futuro, así como su espectro de posibles escenarios para lidiar con ellos. Es, es este sentido, de mucho interés ver como algunas de sus “predicciones”, escritas para la primera edición del libro, se reflejan en los acontecimientos que nos ha tocado vivir desde el 11 de septiembre de 2001.

 El hombre está en una encrucijada de la que creo que no es consciente. Ni a nivel personal (la necesidad de dejar de “tener” para pasar a “ser”), ni a nivel social (la necesidad de comportarse como nodos de una “red ecosistémica” en la que la simbiosis es la única alternativa para sobrevivir). Una encrucijada que le llevará, nos propone, a superar su fusión con lo material para abrir la puerta de lo inmaterial, aunque no sepamos muy bien aún de qué se trata.

 El hombre debe entender su pequeñez en el universo, como vacuna imprescindible en una época de fundamentalismos y necrosis sociales. Debe entender si los instrumentos de comunicación avanzada que la tecnología nos brinda son una oportunidad enorme para pasar de la homogeneidad estéril a la diversidad fértil. Y debe usarla para transformar a mejor.

 Desaprendo luego existo. Y este libro me permite disfrutar de ello.

ALFONS CORNELLA
Junio de 2003